ROSAS, ESTANCIERO
ROSAS, ESTANCIERO
# 23 / ABRIL 2005

Jorge Gelman

ROSAS, ESTANCIERO

Gobierno y expansión ganadera

La historia oficial ya condenó a Juan Manuel de Rosas. Mazorquero, terrateniente voraz, hombre desligado de la Revolución de Mayo, violento por naturaleza: pocos podrían presentarlo como un modelo a seguir. Sarmiento lo denostó en el célebre Facundo. José Marmol, en su novela Amalia, ofreció, también, una imagen desoladora de ese tiempo de persecuciones, matones y brutalidad. El historiador Jorge Gelman no niega esa bien ganada fama del Restaurador; ni siquiera se dedica a polemizar con hechos que para los estudiosos del período suelen ser incontrastables. El autor se detiene, sin embargo, en aspectos poco difundidos del personaje y su época. Entre ellos las características de la expansión ganadera, la enorme dificultad que había entonces para conseguir mano de obra entre indios y peones al borde de la rebelión, el complejo mundo de la estancia, la insólita "importación" de gallegos a la que debió recurrir el gobernador en momentos críticos, etc. En ese contexto emerge un Rosas pragmático, cuidadoso en el manejo del personal a su cargo, un protagonista que supera con creces al arquetipo que de él se hizo.
Jorge Gelman es doctor en Historia. Es profesor titular de Historia Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires e investigador principal de CONICET en el Instituto Ravignani.