Capital intelectual
¡Qué emoción! ¿Qué emoción? Georges Didi-Huberman

Muchos filósofos hablan de ellas como algo negativo, ¿será necesario reservar las emociones a los niños, a las mujeres, a los locos, a los ancianos y a los salvajes? No, no y no, responde Didi-Huberman.

En historia y en política las emociones y las imágenes se mezclan. Ante ambas, la confianza se suele transformar en creencia, un camino de lágrimas que termina liquidando toda verdad de la emoción así como toda emoción de la verdad. Otra actitud, más elitista, transforma un primer gesto de desconfianza en rechazo, en desprecio y finalmente en ignorancia pura de las emociones y de las imágenes, pero suprime el objeto en lugar de criticarlo. Didi-Huberman recurrirá a las obras de Serguéi Eisenstein y Pier Paolo Pasolini para proponernos un acercamiento diferente.


ISBN: 978-987-614-514-5 Páginas: 96
Encuadernación: Rústica

 

Biografía
Georges Didi-Huberman

Georges Didi-Huberman es historiador del arte y filósofo. Profesor en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París (EHESS), ha dedicado sus principales investigaciones al estudio de las imágenes desde la Antigüedad hasta nuestros días. Entre sus últimos libros se encuentran: Imágenes pese a todo. Memoria visual del holocausto (2004); Cortezas (2014); Pueblos expuestos, pueblos figurantes (2014) y Falenas. Ensayos sobre la aparición, 2 (2015).  

Capital intelectual

¡Qué emoción! ¿Qué emoción? Georges Didi-Huberman

Muchos filósofos hablan de ellas como algo negativo, ¿será necesario reservar las emociones a los niños, a las mujeres, a los locos, a los ancianos y a los salvajes? No, no y no, responde Didi-Huberman.

En historia y en política las emociones y las imágenes se mezclan. Ante ambas, la confianza se suele transformar en creencia, un camino de lágrimas que termina liquidando toda verdad de la emoción así como toda emoción de la verdad. Otra actitud, más elitista, transforma un primer gesto de desconfianza en rechazo, en desprecio y finalmente en ignorancia pura de las emociones y de las imágenes, pero suprime el objeto en lugar de criticarlo. Didi-Huberman recurrirá a las obras de Serguéi Eisenstein y Pier Paolo Pasolini para proponernos un acercamiento diferente.